septiembre 12, 2010

La risa, remedio infalible…



Según el novelista francés Víctor Hugo, risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano. Y según un proverbio japonés, el tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Mi amigo Wikipedia dice que la risa es la reacción biológica de los humanos a momentos o situaciones de humor: una expresión externa de diversión.
Y todos coinciden en que reír es saludable. Dicen que oxigena el cerebro, disminuye la presencia del colesterol en la sangre, que favorece la digestión, aumenta el ritmo cardíaco y el pulso, y hasta ayuda a reducir la glucosa en sangre.
Sí sí, muy bonito todo… peeeeero…
Con temor a que se me tome como una amargada (tiemblo sólo de imaginarlo) la risa tonta, fácil, constante y castrantemente insistente está lejos, lejísimos de ser un sol en invierno, mucho menos de ser un tiempo con los dioses y yo no siento que a nuestra protagonista, a quien convenientemente sólo llamaremos X, le llegue mucho oxígeno al cerebro (en el supuesto caso de que éste existiese)
El caso es que X tiene severos problemas con la risa. Problemas sobre los cuales yo he desarrollado mis teorías (casi todas tienen que ver con desordenes y deficiencias mentales) pero la más fuerte indica que, así como hay personas que sufren incontinencia urinaria, X padece (y yo sufro) de incontinencia risal. No tiene control de su risa y ésta sale espontánea a la menor provocación. Incluso, sin provocación alguna.
La mujer puede reír lo mismo porque alguien dice “prendan la luz” que cuando pasan los videos de los animales más graciosos del universo sideral. Para ella es igual de hilarante.
Lo terrible es que la pobre tiene una risa tan sosa, tan fea y tan irritante... es como una gota de agua en la madrugada cayendo en el fregador después de una borrachera. Dolorosamente molesta.
Y lo peor es que para su incontinencia no hay pañal adulto que resuelva el asunto.
Ella ríe. Ríe desde que llega a la redacción hasta que (gracias a los dioses) se va.
Ríe porque la saludan, ríe porque la ven, ríe porque la foto está fuera de foco, porque hay tres ahogados, porque mataron a un velador, porque llovió... ríe, ríe, ríe como pico de pájaro carpintero taladrandome los ojos...
Y yo sufro. Sufro inconmensurablemente. Me pongo los audífonos con Black Sabath a todo lo que da, pero los decibles de su risa están diabólicamente diseñados para colarse entre ... But some stupid with a flare gun...  We had to find another place...
Es la cosa mala.
La risa nunca fue tan abrumadora. Que no me venga Víctor Hugo con que es un sol... la de X es una tormenta eléctrica mientras yo, indefensa, sostengo un pararrayos.


1 comentario:

Alberto dijo...

Te comprendo ,,, pensé que era el único que sentía eso de estar en una tormenta .... te faltó poner lo de la risa multiorgasmica